Un cantar nacido desde lo más profundo,
donde el amor deja de ser distancia
y se convierte en esencia.
Aquí no hay tiempo,
no hay principio ni final…
solo dos almas que se reconocen
más allá de todo.
Porque cuando el amor es puro,
no se pierde,
no se rompe…
renace.
Joriel
Amada mía, en mi aliento
ya no hay distancia ni voz,
porque en lo hondo del alma
somos uno tú y yo.
Amada mía, en la calma
de este sentir sin final,
no hay frontera ni tiempo
que nos pueda separar.
Amada mía, en mi pecho
late tu forma de amar,
y en cada instante que vivo
te vuelvo a encontrar.
Amada mía, en lo eterno
no hay principio ni final,
solo un amor que trasciende
lo que no se puede nombrar.
Amada mía, en mi esencia
ya no te puedo perder,
porque el amor cuando es puro
no deja de renacer.
Joriel
Deja un comentario