pero lo importante nunca se rompe.
“Donde siempre volvemos”
no es un lugar,
son las personas.
Risas, historias, cicatrices compartidas…
y ese lenguaje que solo entienden los que han caminado juntos.
Porque un amigo de verdad
no desaparece…
permanece.
Joriel
Donde siempre volvemos
Tarde de aire fresco en la acera,
se anuncia el encuentro que espera,
el abrazo sincero de un buen amigo.
La vida un día marcó el camino,
entre risas que torcieron el destino,
dejamos huella más allá del tiempo.
El destino te llevó a tu tierra,
donde el alma por fin se aferra,
y echaste raíces donde eras cierto.
Hoy volvemos a vernos despacio,
noche tibia sosteniendo el espacio,
dos amigos que se leen las cicatrices.
Un hasta pronto queda en el viento,
entre risas se alarga el momento,
porque un amigo no se va… se queda dentro.
Joriel
Deja un comentario